Entrevista y poema en la revista “Librújula”

El número de noviembre-diciembre de la revista Librújula contiene un poema de un servidor y mis respuestas al cuestionario poético de Enrique Villagrasa.

Os comparto dicho poema: “Ciudad sumergida” de El cielo y la nada. El resto de contenidos, en sus mejores librerías.


Al atardecer contemplamos juntos el mar,
un barco de galeotes griegos,
una vieja galera que zarpa hacia las Cruzadas,
y enraizamos los pies en el agua
como si nos hubieran arrancado al nacer
y sólo ahora fuéramos completos.

Un diminuto cangrejo cruza azorado la toalla.
Ella se desprende coqueta del bikini.

Porque este mar un día nos tragará a nosotros
y ésta será también una ciudad sumergida
y vendrán otros, mucho tiempo después,
a contemplar una vez más la puesta
y a sumergir temblando, por un instante,
los cuerpos y el tiempo en la orilla.

(Ciudad sumergida)

“El cielo y la nada” en “Librújula” + poema “Estrella errante”

El número de septiembre-octubre de la revista Librújula recomienda El cielo y la nada en su escaparate de novedades y cita un fragmento del poema “Estrella errante”, que os comparto debajo:

“El XXXII Premio Tiflos de Poesía calibra muy bien el uso de los espacios y los tiempos en el poema, en ese laberinto circular, y todo con un acertado lenguaje cinematográfico: poesía plástica, que desde una óptica culta nos enseña la sencillez de la imagen: “La brisa y el eco lejano de las bestias elevan algunos copos, / el azul metálico del gladio obtura el riego de las yemas.”.


Tiene la cintura enterrada bajo la nieve, los labios glaciales,
padece los primeros síntomas de hipotermia.

La brisa y el eco lejano de las bestias elevan algunos copos,
el azul metálico del gladio obtura el riego de las yemas.

Defenderá su posición por lealtad a Roma y al Senado,
sólo aquel que conquiste su libertad sabrá valorarla.

Su gesta será la glosa de un breve poema épico,
que el tiempo reducirá al olvido entre las cenizas de Alejandría.

El hedor, el velo húmedo y claro atrae a los predadores,
el surco errante de una estrella inquieta a los astrólogos.

En el ágora, los tribunos claman por el abandono de los dioses,
en una cabaña de adobe una joven esclava llora su ausencia.

Rememora el júbilo de las Saturnales y el fragor de la milicia,
anhela las termas y el sonido titilante del agua sobre su espalda.

Aun cuando sabe que las huestes de Escipión se baten en retirada
y las tropas de Aníbal llevan días sin probar bocado.

(Estrella errante)

“El cielo y la nada” en “Librújula”

La revista Librújula, de la mano de Enrique Villagrasa, publica sus recomendaciones poéticas veraniegas. Qué alegría sus palabras y encontrar El cielo y la nada entre tantos poetas amigos:

“Este es un poeta que calibra muy bien el uso de los espacios y los tiempos en el poema en ese laberinto circular y todo con un acertado lenguaje cinematográfico: poesía plástica, que desde una óptica culta nos enseña la sencillez de la imagen: ‘La brisa y el eco lejano de las bestias elevan algunos copos,/ el azul metálico del gladio obtura el riego de las yemas’. La poesía con poetas como Toni Quero recupera su equilibrio.”

http://www.librujula.com/actualidad/2470-poesia-para-leer-este-verano-en-la-playa-o-en-la-montana