Antologado en el libro “La escritura plural”

En 2013, el escritor y crítico Fulgencio Martínez, tras leer y reseñar elogiosamente Los adolescentes furtivos, me pidió una serie de poemas para una antología poética que, con el título de La escritura plural. 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura, quería ser lo más representativa posible de las diferentes voces e idiomas del Estado. El libro acabó apareciendo en formato digital en 2015.

En 2019 esa misma antología, sin variar un ápice (aunque se haya perdido alguna cursiva por el camino), ha sido publicada por la editorial Ars Poetica. La biografía del libro no menciona la posterior publicación de Párpados ni el Premio Tiflos de Poesía y la próxima aparición de El cielo y la nada. De hecho, algunos de los poemas que figuran como inéditos, con ligeras variaciones, formarán parte de este libro.

Han pasado seis años y dos libros desde que entregué el material para su publicación y, aunque parece poco tiempo, son muchas las cosas que han cambiado desde entonces.

https://www.arspoetica.es/libro/la-escritura-plural-33-poetas-entre-la-dispersion-y-la-continuidad-de-una-cultura_93515/

 

Feliz Día Mundial de la Poesía 2019

Casa Quintana - Toni Quero baja

Esta es la habitación donde Antonio Machado pasó sus últimos días. La cama, según me dijeron, es la misma en que falleció. En el lecho contiguo dormía su madre. A la izquierda puede intuirse la ventana y, si la memoria no me falla, podía contemplarse el mar.

La foto la tomé hace diez años cuando obtuve el Premio Internacional de Literatura Antonio Machado de Collioure. Hoy es un buen día para traerla a la luz. Fue una de las raras ocasiones en que el actual propietario de la Casa Quintana accedió a que fuera visitada. Al año siguiente se publicó mi primer libro, Los adolescentes furtivos, que tuvo buenas críticas pero nula distribución y hoy está descatalogado. A finales de mayo, nueve años después, se publicará mi segundo libro de poemas, El cielo y la nada, con el que he tenido la suerte de ganar el Tiflos.

Ahora que, con razón, se pone en cuestión los certámenes literarios, yo sólo puedo decir que, en tres ocasiones, tuve la fortuna de que mis propuestas fueran las elegidas, aun siendo un completo desconocido para el jurado. Creo que es importante señalarlo porque, pese a la crisis perpetua del sector editorial, sigue habiendo premios y jurados que arriesgan y apuestan por un texto antes que por un nombre. Sin embargo, también sé que no es algo tan importante, la nómina de autores que obtuvieron un premio es tan extensa como la de los que no y, obviamente, tampoco te convierte en mejor o peor escritor, te facilita publicar sí, pero poco más, su visibilidad es efímera. Si algo he aprendido es que para salir en la foto hay que estar en constante movimiento y a algunos no sólo no nos interesa sino que, además, tenemos un horrible movimiento de caderas.

De los tres (el tercero fue el Dos Passos de narrativa) siento especial cariño por el primero, el año que viene se cumple su décimo aniversario y me encantaría reeditarlo. Este año, sin embargo, vamos a intentar hacerlo mejor y llevar El cielo y la nada a cualquier parte donde los amigos me inviten o allá donde quieran escucharlo.