“El cielo y la nada” de nuevo en “Quimera”

“Quero posee la habilidad de generar imágenes duraderas, instantáneas perdurables. Logra construir una realidad que se entreteje y que, al enlazarse, busca nuevos asideros para volverse inmensa, inabarcable. Sólo nos bastaría con leer poemas tan memorables como ‘Las horas del día’ para comprender que estamos ante un autor poderoso, sugerente. Un digno ganador del último premio Tiflos de poesía.”

Si el número de octubre de la revista Quimera traía una estupenda crítica de El cielo y la nada; el de noviembre, dentro de las recomendaciones de la redacción, vuelve a apostar por el libro con una estupenda reseña.

“En cielo y la nada” en la revista “Quimera”

El número de octubre de la revista literaria Quimera esconde en su interior una atenta y afectuosa crítica de El cielo y la nada a cargo del poeta Xavier Rodríguez Ruera:

“Hay poemarios, herméticos como ataúdes, que obedecen a una especie de secreto código metapoético o personal. Y poemarios como El cielo y la nada, de Toni Quero (Sabadell, 1978), reciente ganador del XXXII Premio Tiflos de Poesía, que nos hablan porque son como pequeños teatros portatiles, y sus poemas parecen explosionar lejanamente, pero dejando en los labios el acre regusto de la pólvora.”

“La poesía francesa, la narratividad, el peculiar distanciamiento en el idioma propiciado por el pleno bilingüismo del autor, es apreciable en su poética y constituye, junto con referencias generacionales y los guiños a las vanguardias, el sustrato en que se desarrollan sus poemas.”

 

“El cielo y la nada” en “Babelia”

Bueno, bueno, bueno, hoy El cielo y la nada sale en suplemento Babelia del diario El País con una estupenda reseña de Manuel Rico. Muchas gracias.

“En ese panorama, encontramos propuestas arriesgadas, que apuestan por una poesía de la complejidad que no renuncie a las conquistas de la vanguardia sin quebrar el pulso realista. Toni Quero (Sabadell, 1978) pone esa apuesta de relieve en su segundo libro de poemas, con el que ganó el último Premio Tiflos. Es un libro poliédrico, hasta cierto punto denso, que tiene mucho de lugar de encuentro: la memoria personal y la memoria compartida (¿la generación del 15-M?), la cultura como soporte de una experiencia emocional y la realidad vivida como lugar de la conciencia, el amor y el desamor, las ciudades remotas y viajadas y la ciudad de origen (“es una herida abierta en el costado, el último rescoldo de mi infancia y un pedazo de tierra que ya no puede contenerme”). Ese lugar de encuentro de cultura y vida lo es también de fórmulas retóricas. Combina el verso largo con la prosa poética y con el verso más convencional (siempre libre o blanco), del mismo modo que hace convivir en el libro una estética compleja, entre el culturalismo (recuerda a los más templados novísimos) y la experimentación imaginativa con el tono conversacional, y el pulso más realista y directo.”

Podéis leer la reseña completa aquí:
https://elpais.com/cultura/2019/09/24/babelia/1569333599_731728.html

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“El cielo y la nada” en “Librújula” + poema “Estrella errante”

El número de septiembre-octubre de la revista Librújula recomienda El cielo y la nada en su escaparate de novedades y cita un fragmento del poema “Estrella errante”, que os comparto debajo:

“El XXXII Premio Tiflos de Poesía calibra muy bien el uso de los espacios y los tiempos en el poema, en ese laberinto circular, y todo con un acertado lenguaje cinematográfico: poesía plástica, que desde una óptica culta nos enseña la sencillez de la imagen: “La brisa y el eco lejano de las bestias elevan algunos copos, / el azul metálico del gladio obtura el riego de las yemas.”.


Tiene la cintura enterrada bajo la nieve, los labios glaciales,
padece los primeros síntomas de hipotermia.

La brisa y el eco lejano de las bestias elevan algunos copos,
el azul metálico del gladio obtura el riego de las yemas.

Defenderá su posición por lealtad a Roma y al Senado,
sólo aquel que conquiste su libertad sabrá valorarla.

Su gesta será la glosa de un breve poema épico,
que el tiempo reducirá al olvido entre las cenizas de Alejandría.

El hedor, el velo húmedo y claro atrae a los predadores,
el surco errante de una estrella inquieta a los astrólogos.

En el ágora, los tribunos claman por el abandono de los dioses,
en una cabaña de adobe una joven esclava llora su ausencia.

Rememora el júbilo de las Saturnales y el fragor de la milicia,
anhela las termas y el sonido titilante del agua sobre su espalda.

Aun cuando sabe que las huestes de Escipión se baten en retirada
y las tropas de Aníbal llevan días sin probar bocado.

(Estrella errante)

“El cielo y la nada” en el diario “Información”

El poeta y crítico Luis Bagué Quílez, además de regalarme el maravilloso apodo de “el último romántico”, hace una atenta y pormenorizada lectura de El cielo y la nada en el suplemento “Arte y Letras” del diario Información.

“Hace tres años, Toni Quero (Sabadell, 1978) nos disparó a quemarropa con Párpados, novela lírica y road movie que sorprendía por su insólita potencia evocadora, por la plasticidad de sus descripciones y por la envolvente atmósfera que guiaba el fatum trágico de sus personajes. El ímpetu romántico de aquel libro encuentra continuidad en El cielo y la nada.”

“Otro aspecto reseñable del libro reside en su textura expresiva, en la que alternan verso y prosa, disposición estrófica y piruetas vanguardistas cercanas a la poesía visual.”

El cielo y la nada confirma a Toni Quero como un explorador de la extrañez, un fláneur del siglo XXI y el último romántico, alguien que aspira a eternizar el instante por el mero hecho de nombrarlo.”

El cielo y la nada (Premio Tiflos) es la excepcional reconstrucción de una identidad nómada y de un mundo perdido.”

El último romántico M

“El cielo y la nada” en “El Periódico de Extremadura”

La poeta y periodista Azahara Palomeque habla en su columna de El Periódico de Extremadura de El cielo y la nada y lo hermana con los dos últimos libros de Víctor Peña Dacosta y Paco Najarro:

“En los versos tanto de Quero como de Peña y Najarro, se respira el síntoma generacional de quien ha perdido la esperanza y deambula entre la nostalgia y el desencanto, tratando de encontrar un sentido que jamás llega a manifestarse. Al margen de dicha sintomatología, cada autor es un universo en sí mismo.”

Y, entre otras cosas, apunta lo siguiente sobre El cielo y la nada:

“Viajando desde la antigua Grecia a la Gran Vía actual, los mapas se tornan inestables, las ciudades son meros espejismos en Google Maps, o un ‘no lugar’, como asegurara el antropólogo francés Marc Augé, desde el que aseverar: ‘me siento un oopart abandonado / en una dimensión paralela a la mía’.”

Podéis leer la columna completa en:
https://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/tiempo-tiempo_1176513.html

“El cielo y la nada” en “Librújula”

La revista Librújula, de la mano de Enrique Villagrasa, publica sus recomendaciones poéticas veraniegas. Qué alegría sus palabras y encontrar El cielo y la nada entre tantos poetas amigos:

“Este es un poeta que calibra muy bien el uso de los espacios y los tiempos en el poema en ese laberinto circular y todo con un acertado lenguaje cinematográfico: poesía plástica, que desde una óptica culta nos enseña la sencillez de la imagen: ‘La brisa y el eco lejano de las bestias elevan algunos copos,/ el azul metálico del gladio obtura el riego de las yemas’. La poesía con poetas como Toni Quero recupera su equilibrio.”

http://www.librujula.com/actualidad/2470-poesia-para-leer-este-verano-en-la-playa-o-en-la-montana